Reina del país más violento del mundo
Reina del país más violento del mundo

(DESPLAZARSE HACIA ABAJO)

Es madrugada en San Salvador y NadiA se encuentra casi desmayada en una pasarela; con maquillaje corrido en su cara, con su blusa rosada sedosa y rota que revela su hirsuto pecho y su brassiere manchado de sudor. Por la imagen no se puede asegurar qué ha pasado exactamente pero se percibe cierta violencia implícita. NadiA es una travesti que vive en Soyapango, la ciudad más pobre, violenta y estigmatizada de El Salvador: el país más violento del mundo (sin incluir territorios en guerra). NadiA es un cuerpo queer, género fluido, en una sociedad azotada por pandillas, conservadora y religiosa que rechaza su ser. Ella escucha disparos en la noche, a veces roba dinero a su padre y ha tenido que prostituirse en momentos de desesperación.

La historia tiene lugar en el transcurso de dos años y acompaña a NadiA en su vida diaria. Las fotografías buscan retratar la fragilidad de la vida de las personas LGBTQIA en El Salvador y dar voz a una joven travesti que, a pesar de su dolor, continúa perseverando con una actitud positiva y una sonrisa contagiosa. Estas imágenes hacen más visible el aislamiento, el temor y la exclusión de personas como NadiA para que podamos dirigir la atención a estas problemáticas y efectuar cambios significativos. Su dolor es palpable, pero también lo es la esperanza en su futuro. —

 De acuerdo con la Red Trans Latinoamericana, la expectativa de vida de las personas de género no conforme es solamente 35 años, dándole a NadiA (32) tan solo tres años más de vida. Según ella, NadiA es la forma femenina de “nadie” que ha adoptado como una manera de revertir las connotaciones negativas de no ser nadie en esta sociedad.

De acuerdo con la Red Trans Latinoamericana, la expectativa de vida de las personas de género no conforme es solamente 35 años, dándole a NadiA (32) tan solo tres años más de vida. Según ella, NadiA es la forma femenina de “nadie” que ha adoptado como una manera de revertir las connotaciones negativas de no ser nadie en esta sociedad.

 Haciendo la fonomímica de  Emotions  de Maria Carey en un cuarto vacío. NadiA aprovecha toda oportunidad para poder estar en el escenario. Ella habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Su padre le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. «No me creía él que yo fuera gays porque dice de que mi nalgas son planitas, no como de hembra». 40% de la población LGBTQIA ha dicho haber recibido algún tipo de terapia.

Haciendo la fonomímica de Emotions de Maria Carey en un cuarto vacío. NadiA aprovecha toda oportunidad para poder estar en el escenario. Ella habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Su padre le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. «No me creía él que yo fuera gays porque dice de que mi nalgas son planitas, no como de hembra». 40% de la población LGBTQIA ha dicho haber recibido algún tipo de terapia.

 NadiA se maquilla en el baño de una amiga. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo. Este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas de 15 a 45 años. Nadia dice que se siente «como mi verdadero yo» cuando se pone maquillaje, pero es también sumamente consciente del peligro cuando sale a la calle.

NadiA se maquilla en el baño de una amiga. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo. Este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas de 15 a 45 años. Nadia dice que se siente «como mi verdadero yo» cuando se pone maquillaje, pero es también sumamente consciente del peligro cuando sale a la calle.

 NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Mirando la ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».

NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Mirando la ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».

 NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisibles entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.

NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisibles entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.

 NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 87 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.

NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 87 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.

 NadiA muestra su dentadura con caries y el espacio que dejó su muela extraída, que ella adorna con un diamante falso.

NadiA muestra su dentadura con caries y el espacio que dejó su muela extraída, que ella adorna con un diamante falso.

 NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero está convencida de no dejar que esto la incapacite.

NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero está convencida de no dejar que esto la incapacite.

 NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.

NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.

 NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».

NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».

 Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.

Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.

 La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy».

La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy».

 NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte  queer  en El Salvador.

NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte queer en El Salvador.

 Cuando NadiA va a un baño público debe ser acompañada por una amiga. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.

Cuando NadiA va a un baño público debe ser acompañada por una amiga. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.

 NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Una encuesta de 2013 del Pew Research Centre de Estados Unidos encontró que cerca de dos tercios de salvadoreños creen que la sociedad no debería aceptar la homosexualidad.

NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Una encuesta de 2013 del Pew Research Centre de Estados Unidos encontró que cerca de dos tercios de salvadoreños creen que la sociedad no debería aceptar la homosexualidad.

 Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida de muchacho y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.

Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida de muchacho y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.

 Cerca de un 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto de acuerdo a una encuesta publicada por el Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» en San Salvador.

Cerca de un 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto de acuerdo a una encuesta publicada por el Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» en San Salvador.

 NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún trata de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo  El recuento de los daños  de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esa época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.

NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún trata de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo El recuento de los daños de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esa época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.

 Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.

Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.

 NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.

NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.

 Como no puede costear ropa de verdad, la mayoría del vestuario de NadiA viene de la sección de $0.10 de Megaboutique, una tienda de artículos usados llena de ropa exportada desde los Estados Unidos.

Como no puede costear ropa de verdad, la mayoría del vestuario de NadiA viene de la sección de $0.10 de Megaboutique, una tienda de artículos usados llena de ropa exportada desde los Estados Unidos.

 NadiA es una lectora ávida y actualmente lee  El hombre penetrado  de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado.

NadiA es una lectora ávida y actualmente lee El hombre penetrado de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado.

 Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, ve por primera vez estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador.

Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, ve por primera vez estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador.

Reina del país más violento del mundo
 De acuerdo con la Red Trans Latinoamericana, la expectativa de vida de las personas de género no conforme es solamente 35 años, dándole a NadiA (32) tan solo tres años más de vida. Según ella, NadiA es la forma femenina de “nadie” que ha adoptado como una manera de revertir las connotaciones negativas de no ser nadie en esta sociedad.
 Haciendo la fonomímica de  Emotions  de Maria Carey en un cuarto vacío. NadiA aprovecha toda oportunidad para poder estar en el escenario. Ella habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Su padre le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. «No me creía él que yo fuera gays porque dice de que mi nalgas son planitas, no como de hembra». 40% de la población LGBTQIA ha dicho haber recibido algún tipo de terapia.
 NadiA se maquilla en el baño de una amiga. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo. Este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas de 15 a 45 años. Nadia dice que se siente «como mi verdadero yo» cuando se pone maquillaje, pero es también sumamente consciente del peligro cuando sale a la calle.
 NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Mirando la ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».
 NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisibles entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.
 NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 87 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.
 NadiA muestra su dentadura con caries y el espacio que dejó su muela extraída, que ella adorna con un diamante falso.
 NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero está convencida de no dejar que esto la incapacite.
 NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.
 NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».
 Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.
 La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy».
 NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte  queer  en El Salvador.
 Cuando NadiA va a un baño público debe ser acompañada por una amiga. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.
 NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Una encuesta de 2013 del Pew Research Centre de Estados Unidos encontró que cerca de dos tercios de salvadoreños creen que la sociedad no debería aceptar la homosexualidad.
 Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida de muchacho y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.
 Cerca de un 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto de acuerdo a una encuesta publicada por el Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» en San Salvador.
 NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún trata de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo  El recuento de los daños  de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esa época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.
 Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.
 NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.
 Como no puede costear ropa de verdad, la mayoría del vestuario de NadiA viene de la sección de $0.10 de Megaboutique, una tienda de artículos usados llena de ropa exportada desde los Estados Unidos.
 NadiA es una lectora ávida y actualmente lee  El hombre penetrado  de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado.
 Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, ve por primera vez estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador.
Reina del país más violento del mundo

(DESPLAZARSE HACIA ABAJO)

Es madrugada en San Salvador y NadiA se encuentra casi desmayada en una pasarela; con maquillaje corrido en su cara, con su blusa rosada sedosa y rota que revela su hirsuto pecho y su brassiere manchado de sudor. Por la imagen no se puede asegurar qué ha pasado exactamente pero se percibe cierta violencia implícita. NadiA es una travesti que vive en Soyapango, la ciudad más pobre, violenta y estigmatizada de El Salvador: el país más violento del mundo (sin incluir territorios en guerra). NadiA es un cuerpo queer, género fluido, en una sociedad azotada por pandillas, conservadora y religiosa que rechaza su ser. Ella escucha disparos en la noche, a veces roba dinero a su padre y ha tenido que prostituirse en momentos de desesperación.

La historia tiene lugar en el transcurso de dos años y acompaña a NadiA en su vida diaria. Las fotografías buscan retratar la fragilidad de la vida de las personas LGBTQIA en El Salvador y dar voz a una joven travesti que, a pesar de su dolor, continúa perseverando con una actitud positiva y una sonrisa contagiosa. Estas imágenes hacen más visible el aislamiento, el temor y la exclusión de personas como NadiA para que podamos dirigir la atención a estas problemáticas y efectuar cambios significativos. Su dolor es palpable, pero también lo es la esperanza en su futuro. —

De acuerdo con la Red Trans Latinoamericana, la expectativa de vida de las personas de género no conforme es solamente 35 años, dándole a NadiA (32) tan solo tres años más de vida. Según ella, NadiA es la forma femenina de “nadie” que ha adoptado como una manera de revertir las connotaciones negativas de no ser nadie en esta sociedad.

Haciendo la fonomímica de Emotions de Maria Carey en un cuarto vacío. NadiA aprovecha toda oportunidad para poder estar en el escenario. Ella habla un inglés muy pobre que aprendió de oír el panteón de divas gay como Madonna, Cher y Chaka Khan. Su padre le insistió que fuera a un psiquiatra para que le recetara medicamentos que la volvieran heterosexual. «No me creía él que yo fuera gays porque dice de que mi nalgas son planitas, no como de hembra». 40% de la población LGBTQIA ha dicho haber recibido algún tipo de terapia.

NadiA se maquilla en el baño de una amiga. El proceso para transicionar a una forma femenina le toma cuatro horas aproximadamente. El Salvador posee uno de los índices más altos de asesinato contra la mujer en el mundo. Este tipo de violencia ha sido identificada como la principal causa de muerte entre mujeres salvadoreñas de 15 a 45 años. Nadia dice que se siente «como mi verdadero yo» cuando se pone maquillaje, pero es también sumamente consciente del peligro cuando sale a la calle.

NadiA disfruta de un combo infantil de $2.99 de Pollo Campero en el centro comercial Galerías. En El Salvador, los centros comerciales representan el tipo de espacios públicos seguros que no existen en el país. Desde ahí, en la pudiente Colonia Escalón, NadiA puede ver el centro de llamadas que atiende a los Estados Unidos donde ella trabajó antes de sufrir una crisis nerviosa debido a las prácticas explotativas que ahí se dan. Mirando la ciudad, NadiA dijo «las opciones que una tuvo eran las maras, los evangélicos y la Picsa Hut».

NadiA vive en Soyapango, la ciudad más pobre y peligrosa de El Salvador. Su casa está situada a menos de dos minutos de una de las fronteras invisibles entre las pandillas MS 13 y Barrio 18. Las zonas fronterizas son notablemente violentas debido a viejas rencillas territoriales y, si NadiA pusiera un pie en el lugar equivocado, podría morir. La violencia de pandillas agobia su vida, pero la ironía es que hay más personas gay que pandilleros en El Salvador: aproximadamente 100,000 personas gay y solamente 60,000 miembros de pandilla.

NadiA sueña con ser famosa internacionalmente algún día. Pasa horas en sus  plataformas de redes sociales, pero a la fecha solo tiene 87 seguidores. Tecnologías caras y marcas reconocidas se pueden encontrar hasta en los barrios más pobres debido a las remesas que envían los 2 millones de salvadoreños en los Estados Unidos. De acuerdo con el Banco Central de Reserva, el índice de consumismo es tan alto que el país se mantiene como una de las regiones con más bajo crecimiento económico. Se dice que nadie ahorra porque el mañana no es una promesa segura.

NadiA muestra su dentadura con caries y el espacio que dejó su muela extraída, que ella adorna con un diamante falso.

NadiA posa con la Torre Inclinada de Pisa para sus amigos mientras sale a tomar en un evento promovido por una cervecería. Esta imagen fue tomada momentos antes de que un hombre le tirara una silla desde el otro lado del salón. NadiA sufre regularmente de este tipo de acosos, pero está convencida de no dejar que esto la incapacite.

NadiA se ve frecuentemente buscando un lugar seguro donde descansar luego de largas noches en la calle. Un reporte sobre derechos humanos encontró que las pandillas requieren a menudo que sus nuevos reclutas ataquen a miembros de la comunidad LGBTQIA como parte de su proceso de iniciación. Miembros de la comunidad LGBTQIA creen que son un blanco fácil para la violencia porque los perpetradores saben que la policía está menos interesada en investigar esos crímenes.

NadiA lucha con su salud mental y el abuso de estupefacientes. Sus relaciones son usualmente tan volátiles como su estado mental. Aquí es retratada en los brazos de un hombre con el que jamás volvió a tener contacto. NadiA dijo: «como a una la criaron las novelas siempre ando buscando el hombre ideal que, al final, termina siendo el equivocado».

Ya sea en los pantalones de alguien cuando viaja en el bus o despertándola en medio de la noche, las armas rodean la vida de NadiA. Existe evidencia que sugiere que en El Salvador hay suficientes armas para que 1 de cada 13 personas posea una. 11,000 armas son registradas anualmente, aproximadamente 30 al día. Estados Unidos es la mayor fuente de procedencia de armas en El Salvador.

La organización LGBTQIA salvadoreña Asociación Entre Amigos ha notado un incremento del 400% en crímenes de odio de 10 años para acá y resaltan la evidencia de tortura en muchos asesinatos de personas LGBTQIA. Aun sabiendo estas estadísticas NadiA logra tener un buen sentido del humor: «todavía estoy viva y solo eso me importa hoy».

NadiA se esfuerza por participar en eventos culturales pero se encuentra con que incluso las comunidades supuestamente “abiertas” se muestran cerradas a ella. Esta noche, en un conversatorio sobre mujeres artistas, se sintió devastada al oír que no hay arte queer en El Salvador.

Cuando NadiA va a un baño público debe ser acompañada por una amiga. No hay leyes que protejan a las personas LGBTQIA en establecimientos privados. «Ya he visto yo que sacan a los gays solo por andar agarrados de las manos», dijo.

NadiA aprecia los aspectos indígenas de su herencia cultural aprendiendo a cocinar los platos tradicionales como este tamal de elote. Se identifica grandemente con la población indígena de El Salvador porque ellos también sufren discriminación. Una encuesta de 2013 del Pew Research Centre de Estados Unidos encontró que cerca de dos tercios de salvadoreños creen que la sociedad no debería aceptar la homosexualidad.

Viajar en bus travestida es extremadamente peligroso para NadiA, pero es su único medio de transporte. «Una vez iba en el bus vestida de muchacho y un hombre se sintió como amenazado por unos calcetines rosados que yo llevaba puestos y me enseñó el cuchillo. No es que fuera alguien malo él, solo me tuvo miedo», dijo. El Salvador ha visto un incremento en la violencia contra miembros de la comunidad LGBTQIA, especialmente los transgénero o transexuales.

Cerca de un 40% de salvadoreños desean dejar el país, esto de acuerdo a una encuesta publicada por el Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» en San Salvador.

NadiA fue raptada por su padre a la edad de 3 años. Esta es una de las últimas fotografías que tiene con su mamá. Siente un gran vacío en el espacio donde su madre debió haber estado, el cual aún trata de llenar. Recuerda llorar en el piso, oyendo El recuento de los daños de Gloria Trevi, mientras veía esta imagen. Es doloroso para ella recordar esa época con su madre y verse a sí misma vestida como niño.

Cuando NadiA no tiene donde ir busca refugio en Mister Donut, está abierto 24 horas y ella logra que una taza de café de $0.95 le dure las cuatro horas entre la medianoche y el primer bus. Aquí, una amiga se reúne con ella en la mañana para ofrecerle su apoyo y un hombro en que llorar.

NadiA espera el bus con una cora ($0.25) que robó de la cartera de su padre. Andar monedas en la oreja es considerado algo muy masculino en este país y, como ella fue criada como hombre, mantiene algunos de estos hábitos. Antes de la dolarización en El Salvador, solían poner colones en sus orejas.

Como no puede costear ropa de verdad, la mayoría del vestuario de NadiA viene de la sección de $0.10 de Megaboutique, una tienda de artículos usados llena de ropa exportada desde los Estados Unidos.

NadiA es una lectora ávida y actualmente lee El hombre penetrado de Jonathan Kemp. Ella encuentra consuelo en la literatura porque le permite acceder a ideas y conversaciones que no están pasando en su país subdesarrollado.

Por medio de la colaboración en este trabajo periodístico, se le ha dado a NadiA una nueva voz para representar a su comunidad a través de su historia. Una semana antes de que esta foto fuera tomada, NadiA fue expulsada de una galería de arte por su apariencia. Aquí, ve por primera vez estas imágenes de sí misma en el prestigioso Teatro Luis Poma de San Salvador.

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